sábado, 10 de julio de 2010

Salto en el fango...

Hoy decidí creer que podía hacer un salto que hacia un par de meses atras, me hubiera parecido imposible, se trata de un pequeño riachuelo que va a la laguna en el parque del barrio, el salto consistia en saltar de orilla a orilla.
Después del entrenamiento, tome una rama de una palmera para medir el ancho, ya que no quería comprometerme a caer en medio de todo el barro en medio del salto, tome la rama y calcule aproximadamente la distancia del ancho del riachuelo de orilla a orilla, medí esa distancia sobre el césped, y probé si podía saltarla… efectivamente, comprobé que aquella distancia la podía saltar, haciendo la prueba primero sobre el césped "claro", lo hice varias veces como para asegurarme de que así fuera, una vez realizada la prueba, me propuse a saltar sobre el riachuelo, de ultima no es un salto peligroso lo máximo que me podía ocurrir es que me cayera encima de todo el barro y el agua estancada… que bueno no es gran cosa, pero tampoco quería experimentarlo… (aunque ciertamente ya cree la posibilidad de caer en el barro en mi mundo cuántico)… estaba seguro de que la distancia la podía hacer, pero como todo salto, “de la vida misma” la mente siempre te juega, aunque teóricamente sabia que era posible…

Me pare en la orilla, camine unos cuantos pasos para atrás, suficientes como para poder correr y tomar el impulso para saltar, me agache toque la tierra, le pedí permiso a la tierra “suelo hacer esas cosas, sobre todo cuando me subo a un árbol” respire, y arranque a correr, corrí corrí, corrí, y di el ultimo paso, el paso del impulso, en la orilla (que por cierto tiene que ser preciso) y di el salto. Volé……… caí… efectivamente, estaba al otro lado, sin haber tocado el barro… incluso uno o dos pies mas de distancia… sin embargo la caída fue un tanto brusca, tomando en cuenta, que procuro que todos lo que hago sea armonioso, al menos supe que podía hacerlo….

Entonces decidí hacerlo otra vez esta vez concentrándome en amortiguar bien la caída, y caer con la mayor ligereza posible… corrí, corrí, corrí… salté… volé…. Y caí, esta vez fue mucho mejor, toque silenciosamente el suelo con total equilibrio y armonía…
Me puse contento

Como siempre suelo hacer cada ejercicio tres veces como una cábala, me propuse intentarlo una vez mas…

Pero esta vez, no lo hice con la misma atención a los anteriores saltos… corrí, corrí…. Y por un momento… mi mente divagó, quizá porque creía que la tenia demasiado clara, y no me concentre lo suficiente, en media carrera... dude.. (creo que fue porque me di cuenta que no me había concentrado lo suficiente), en instantes pensé, si es que mis pasos estarían bien ubicados como para picar en el lugar preciso, es decir en el filo de la orilla, dude, pero ya estaba corriendo muy rápido… "los pensamientos pueden tener un tiempo muy diferente al que uno tarda en contarlo" la cuestión es que, mientras corría decidí detenerme, porque creí que lo estaba haciendo mal… pero ya iba demasiado rápido, demasiado rápido, me detuve, pero era muy tarde, la inercia me venció, y el coeficiente de fricción de mis zapatillas con el césped, fue débil, mis pies se detuvieron pero, seguí resbalándome con la inercia de mi propio impulso, mi pies detenidos, pero resbalándose por el césped,… así que siguió la inercia, y me llevo directo al fango.

Me enterre en el fango…
Ahora lo pienso y me da risa…


Pero pensemos… después reflexionando sobre dicha cuestión saque algunas conclusiones que comparto con ustedes.

Concéntrate, a veces precisamente caemos “y me refiero a todos los aspectos de la vida” en los sitios mas comunes, donde menos lo pensábamos, precisamente porque creíamos que lo teníamos todo resuelto, y es ese el lugar mas débil, donde crees que eres mas fuerte, si bien el salto ya lo tenia asegurado, no me concentré lo suficiente, porque pensaba que estaba totalmente resuelto, y resbalé incluso antes de hacer el salto…

También lo podemos llamar miedo… el miedo de otra manera dicho, era la posibilidad de hacerlo mal, estoy casi seguro de que si seguía corriendo y picaba el salto hubiera salido.. sin embargo, dude, y ese momento de duda fue una falta de FE, la FE es creer en lo que puedes hacer, "lo que quieres que suceda", y el miedo es creer que puede suceder "lo que no quieres que suceda", ¿se entiende? como en este caso… caer en el fango, La FE y el Miedo son la misma energía pero invertidas, entonces CREE, CREE, CREE con todas tus fuerzas… concéntrate y CREE!

Mantener la mente enfocada siempre, nos ayudara a precisamente mantenernos alerta, y estar conscientes de todo lo que hacemos… no importa lo que hagamos "por ejemplo aunque sea descansar", porque precisamente nos concentraremos en descansar, “o lo que sea”, poner todo de ti en lo que estas haciendo, con AMOR, con pasión, con empeño, dedicación, la mente enfocada, en cada momento, entonces encontramos la precisión en cada paso en cada movimiento de nuestra vida.

Mente enfocada, concentración, por mas que consideres que lo tienes claro… y claro para lograr esa concentración se necesita cuidar esa mente, librarla en lo posible de distracciones inútiles, tan solo aquello que se considere necesario para cumplir el objetivo…

Sigamos hasta el próximo salto…

FAHS

No hay comentarios:

Publicar un comentario